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Francisco Nixon es el nuevo alías
y proyecto musical de Fran Fernández (Australian Blonde y La Costa
Brava), prolífico músico asturiano de reconocido prestigio
y eminente instigador e inspirador de emulaciones musicales desde hace
una docena de años. Su alma fue bautizada en la pila bautismal de
la estética y del pop y tarde o temprano tenía que llegar
su primera entrega para Siesta. Grabado durante la primavera y verano del
presente año bajo la cuidada producción de Paco Loco en los
estudios ODDS del Puerto de Santa María, “Es perfecta” es
una buena excusa para destapar la bombonera y rendir pleitesia a la fineza
y estatura musical de un gran hombre que vuelve triunfal a la palestra
con un discazo y sin ajustes de cuentas.
Fran se ha ido forjando una identidad con el paso de los años.
Sabiamos que no era rehén de ningún estilo y que sus ocurrencias
debían salpimentar tarde o temprano nuestras sosas vidas. Se sabía
que el Señor Nixon tenía coraje y tesón, que era ducho
en el manejo de la pluma a través de su blog y que su singular
discurso tenía el moho de un pop de abolengo y de gusto educado.
Quizás hasta el pop fue su primera novia en la adolescencia. Nos
dijeron que tenía su aquél cosmopolita, que estaba a dos
décimas de la felicidad ahora en Madrid y que había probado
tanto las ambrosías de la vida como el sabor a ceniza. Y que tenía
interés por enriquecer su curriculo (ejemplo e icono de muchos)
con una nutrida colección de soberbios temas de pop refulgente,
con immersiones en el amor, la más barata de las religiones.
Pero claro teniamos que hacer averiguaciones sobre su persona y el perspicaz
Sergio Algora (Niño Gusano, Muy Poca Gente, La Costa Brava) nos
dio referencias sobre Fran y el “más difícil todavía” que
aporta su nuevo repertorio: “Hay un hombre en España que se
convierte de la noche a la mañana en Francisco Nixon y de la mañana
a la noche en Brian Nixon. Como consecuencia de esta inesperada y súbita
transformación su música suena a costa oeste, a soft pop
y estando cantado en castellano es hermoso...Y no parece una copia ridícula
de tus ídolos de adolescencia. Se puede envejecer siendo cada vez
más joven y seductor: Vampiriza sin hacer ruido (Beach Boys en Nadia,
Ray Davies en Vagamos por las calles).” ¡Ay esas travesías
y juergas de antaño!
Francisco Nixon sabe que la vida es una sucesión de chinas en
el zapato y que a las buenas canciones hay que dotarlas de cuidados arreglos
y del empaque de una buena producción para zanjar el asunto con
orgullo. Es díficil aclimatar a un espíritu de tantas
virtudes innatas hoy en día. Fran huye de las ideas calderilla y
de los proyectos enclenques, decora y aristiza todo lo que toca.
Sergio como firme valedor del genio asturiano subraya sus distintivos: ”Sólo
hay que hacer canciones y escribir bien. No hay que estar todo el día
ensayando ni comprando amplis y guitarras. ¡Sólo hay que hacer
canciones y escribir bien! Nadia K. acabó con mucho pelo en las
piernas y siendo una mala copia de sí misma; ya ni se acuerda de
haber llevado oro en el cuello. Fran consigue otra vez poner belleza con
sencillez y naturalidad. Lo más difícil es progresar y dar
magia en los lugares comunes y hacer una canción pop hoy en día
es un deporte de riesgo que cuando se consigue es arte. Fran lo ha hecho
diez veces.”
Nos encontramos ante un disco nivelado de un diletante con aguda visión
de lo pequeño, de mirada clara y vítola de mundología.
Con soltura y colorido Nixon fabrica hits como artículos
de lujo: “Alumno o profesor” (apoteósico), “Elígeme
a mi”, “En la playa de los muertos” o “Me casaré…” Otras
veces deshoja la margarita de un pasado sometido a la arbitraria ruleta
de la fortuna, con gran pericia seductora y sin perder los estribos (“Nadia”, “Luna
de miel a escondidas” o “Vagamos por las calles”). Se
aprecia además un tono otoñal, nostágico con canciones
que están irisadas de matices y que son de gran calado (véase “Nadie
es de nadie”, “Banderas rojas”; “Líbrame
señor”). El disco pasa como un soplo, hay pop con chispa y
melancolía. Unos verán subordinación a planteamientos
o emblemas usados por Nick Drake, Beatles, Burt Bacharach, Chris Montez,
Harpers Bizarre, Mike D’abo, Gilbert O’Sullivan, Polnareff… y
otros le verán actual como Essex Green, Belle and Sebastian, Pas-cal,
Vincent Delerm, Divine Comedy, Kings of Convenience, Concretes o Go-Betweens.
Por nuestra parte sólo vemos grandísimas canciones que confieren
a Francisco Nixon el grado de genio en la cresta de la ola y cerca del
aplauso multitudinario.
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